Laura Acosta Lora @Madamesaga
Del ‘timeline’ (presentación) de la abogada Laura Acosta Lora, @Madamesaga

Los pederastas generalmente se refugian en posiciones u oficios donde tienen fácil acceso a sus víctimas, donde pueden ganar su cariño y confianza para después atacar.

El pederasta confía en que el temor y la vergüenza se apoderará de sus víctimas, por eso, generalmente éstas tardan en salir del silencio y cuando una de ellas lo hace, se produce una ola de denuncias de las demás víctimas que no se habían atrevido a salir a la luz.

Nadie está exento de ser en algún momento víctima de un depredador. Culpar a los padres o responsables de los menores es un error, a veces, cuando llegan las señales, hace rato que el crimen se produce. El depredador también busca la confianza de los responsables de su víctima.

Uno de los temores más grandes que tienen las víctimas es el cuestionamiento público, porque los pederastas entre sus artimañas para lograr su silencio juegan con la culpabilidad. Si la sociedad culpa a las víctimas o su familia, el depredador habrá logrado parte de su cometido.

Es común en los crímenes sexuales contra menores, irse por las ramas. Buscar la culpabilidad de padres, profesores, responsables, del propio menor. Ese señalamiento constante a otros ayuda a quitarle la responsabilidad al principal y único culpable: el pederasta.

Cuando frente a un caso de pederastia nos vamos por las ramas buscando otros culpables distintos al depredador, ayudamos a mantener en silencio a otras posibles víctimas y con ello ayudamos a otros depredadores a continuar cometiendo sus crímenes.

La presunción de inocencia es un principio que hay que respetar; el interés superior del niño también hay que respetarlo. El equilibrio en el respeto de ambos principios es esencial en estos casos.

Cuando se habla de la destrucción de la moral o de la familia, no olvidemos que si hay una vida destruida es la del menor, víctima inocente de un depredador. Esa es la prioridad, por ese menor es que debe esencialmente preocuparse la sociedad.

Las investigaciones de casos de pederastia son difíciles, con víctimas temerosas, vulnerables; es complicado indagar, lograr las pruebas. Pero la cabecita de un niño violentado es a veces o casi siempre, la prueba irrefutable del crimen.

Cada caso de pederastia que es descubierto, es un depredador menos en las calles, de modo que el trabajo de las autoridades o de la prensa para descubrirlo, es positivo, sobre todo porque sirve de ejemplo y de apoyo para aquellos que todavía permanecen en el silencio.

Nuestro comportamiento como sociedad, en cada comentario, en cada duda manifestada, es esencial en estos casos. Dependiendo de las reacciones, otros depredadores quedarán protegidos o serán descubiertos.

Agrego unos tuits por preguntas que surgieron. ¿qué pasa con aquellas personas que sabían del crimen de abuso contra un menor y no lo denunciaron? La ley es dócil a mi entender: la ausencia de denuncia es sancionada con 1 a 3 salarios mínimos. (párrafo, art. 14, ley 136-03).

Otro asunto distinto es la sanción por fotografías, fílmicas o publicación de escenas pornográficas o de sexo con menores, la sanción penal en estos casos es la reclusión entre 2 y 4 años y multa de 3 a 10 salarios mínimos (art. 411).

La comercialización con menores conlleva una sanción más grave: de 20 a 30 años de reclusión y multa de 100 a 150 salarios mínimos. (art. 409). La explotación sexual comercial de un menor es castigada con 3 a 10 años de reclusión y multa de 10 a 30 salarios mínimos (art.410).

El abuso físico, sicológico o sexual contra menores de edad es sancionado con penas de 2 a 5 años de prisión y multa de 3 a 10 salarios mínimos. Me parece que la ley es suave en estos casos. (art. 396).

Si hay una relación de autoridad sobre el niño y hay lesiones severas, la sanción es la máxima. (art. 396). Si el abuso se comete con negociación o tráfico de menores, la sanción es el doble del máximo de la pena, es decir, 10 años y 20 salarios mínimos.

Si un menor es sometido a presión, chantaje o constreñimiento (algo muy común en casos de pederastia) la sanción es de 6 meses a 2 años de prisión.

La violación cometida contra un menor es sancionada en el código penal con 10 a 20 años de reclusión mayor, independientemente de lo que establece el código del menor.

Laura Acosta Lora,  @Madamesaga