New York Times vs Sullivan.

Iniciando por lo deberia ser el final, el famosísimo caso ‘New York Times contra Sullivan‘ ​fue un proceso judicial abordado ante la Corte Suprema de los Estados Unidos y resuelto el 9 de marzo de 1964, determinó (resumen), un ciudadano o medio no será censurado, ni será sujeto a demandas por difamación o daño a la imagen, si el señalado figura pública, no demostrare “Malicia real“.

New York Times contra Sullivan, es considerado el caso icono que da origen a la doctrina de la ‘Actual Malice‘ (malicia real), referida a la libertad de prensa, donde se falló que si los demandantes son figuras públicas, no podrán ganar demandas difamatorias, a menos que prueben que el divulgador de la información actuó con “malicia real” (que a sabiendas afirmó una declaración falsa maliciosa).

Suprema Corte de los Estados Unidos, imagen Web.

En mejores palabras, New York Times Co. v. Sullivan, caso legal en el cual, el 9 de marzo de 1964, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos dictaminó por unanimidad (9–0) que, para que una demanda por difamación sea exitosa, el demandante debe probar que la declaración ofensiva fue hecho con ‘malicia real‘, es decir, con el conocimiento de que (el contenido) era falso o con temeraria indiferencia de si era falso o no”. Específicamente, el caso involucró un anuncio que apareció en The New York Times, en marzo de 1960 que describía cómo los afroamericanos habían sido reprimidos y (el anuncio) pedía a los lectores que contribuyeran con dinero para la lucha para terminar con la segregación racial en el Sur., según detalla Enciclopedia Británica.

Articulo publicitario en New York Times que llevó a la demanda Sullivan. Foto Web.

En la mayoría de las leyes de Europa, una declaración de responsabilidad por difamación a una figura pública, no requiere constitucionalmente tal prueba de malicia real“.

El fondo, inicialmente un Tribunal de Primera instancia dio lugar a la demanda de Sullivan y le otorgó la indemnización reclamada. Dicha medida fue confirmada por la Corte Suprema de Alabama.

La Corte Suprema de los Estados Unidos revocó la sentencia en base a que si bien, no fueron acreditados como ciertos todos los episodios descritos en la solicitud o denuncia, el debate sobre la cosa pública debía ser abierto y sin inhibiciones de acuerdo a los principios emanados de la forma republicana de gobierno. Así se fundamentó que la protección constitucional de la libertad de prensa no se perdía por la ‘falsedad‘ o el contenido injuriante de la publicación, ya que de lo contrario se estaría dando lugar a la autocensura. Por tal motivo, ante la publicación de datos ofensivos hacia un funcionario público, la responsabilidad del medio periodístico quedaba condicionada a que el afectado acreditará la malicia, que la noticia había sido publicada con conocimiento de que era falsa o con notoria despreocupación acerca de su veracidad, es decir que la prueba estaba a cargo del demandante, (Federacionuniversitaria).

Fallo de la Corte Suprema de los Estados Unidos New York Times vs Sullivan.

Por estas razones, creo firmemente que la Constitución otorga a los ciudadanos y a la prensa una libertad incondicional de criticar la conducta oficial. Necesariamente se desprende que en un caso como éste, donde todos acuerdan que las afirmaciones presuntamente difamatorias se relacionan con conducta oficial, las sentencias por difamación no pueden ser constitucionalmente sostenidas“. “La luz del sol es la más poderosa de todos los desinfectantes”, Sr. Juez Brandeis.

Resumido lo anterior descrito y ajustando el fallo, otorga, a lo que se asume como una jurisprudencia (no obligatoria) en otros países y sus legislaciones, los medios (denunciantes, divulgadores) y a los ciudadanos, ejercer el derecho de la libertad de expresión y prensa.

LeoNOTICIA.