La deshonestidad

1 noviembre 2016. REDACCIÓN LeoNOTICIA CIENCIA.

 

Un estudio de científicos de Reino Unido revela que la repetición del engaño hace que el cerebro pierda sensibilidad ante la mentira y se produzca una escalada de falsedades. La investigación, publicada en la revista Nature Neuroscience, proporciona evidencia empírica de cómo ocurre este proceso en el cerebro.

El equipo de la University College de Londres (UCL) escaneó el cerebro de 80 voluntarios mientras participaban en tareas en las que podían mentir para obtener beneficios personales.

Los autores encontraron que la amígdala –una parte del cerebro asociada con la emoción– se activaba cuando las personas mentían para lograr un beneficio. La respuesta de la amígdala a la mentira disminuía con cada engaño, mientras que la magnitud de las mentiras se intensificaba.

Según explica Tali Sharot, investigador de piscología experimental y coautor del trabajo, “cuando mentimos interesadamente, nuestra amígdala produce una sensación negativa que limita el grado en que estamos dispuestos a mentir. Sin embargo, esta respuesta se desvanece a medida que continuamos mintiendo  y cuanto más se reduce esta actividad más grande será la mentira que consideremos aceptable. Esto conduce a una pendiente resbaladiza donde los pequeños actos de insinceridad se convierten en mentiras cada vez más significativas”, subraya.

La falta de honradez es una parte integral de nuestro mundo social, que influyen en los dominios que van desde finanzas y la política a las relaciones personales. De manera anecdótica, digresiones de un código moral a menudo se describen como una serie de pequeñas brechas que crecen con el tiempo.

Aquí nos proporcionan la evidencia empírica para una escalada gradual de la falta de honradez de auto-servicio y revelan un mecanismo neuronal que lo apoyan.

En cuanto al comportamiento, se muestra que el grado en el que los participantes realicen una auto-servicio deshonestidad aumenta con la repetición. El uso de la resonancia magnética funcional, se muestra que la reducción de la señal en la amígdala es sensible a la historia del comportamiento deshonesto, en consonancia con la adaptación.

Críticamente, el grado de reducción de la sensibilidad de la amígdala a la deshonestidad en una decisión actual relativa a la anterior predice la magnitud de la escalada de la deshonestidad de en la próxima decisión.

Los descubrimientos revelan un mecanismo biológico que apoya una “pendiente resbaladiza”. lo que comienza cuando pequeños actos de deshonestidad pueden convertirse en transgresiones más grandes.

El Dr. Garrett dijo que esperaba que el estudio pudiera repetirse en otros escenarios más realistas, y que era posible hacer otro estudio para ver qué podría detener a las personas de seguir diciendo mentiras y cometiendo acciones deshonestas.

Leo Herasme, LeoNOTICIA

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