Boeing 737 Max.

El organismo de control de seguridad de la aviación de Europa no aceptará un veredicto de EE. UU.

En cambio, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (Easa) realizará sus propias pruebas en el avión antes de aprobar un regreso a los vuelos comerciales.

El 737 Max ha estado en tierra desde marzo después de dos accidentes fatales.

Pero Easa dijo a la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) que no habría “ninguna delegación” en la aprobación de seguridad en una carta enviada el 1 de abril.

Patrick Ky, director ejecutivo de Easa, reveló una lista de cuatro condiciones otorgadas a las autoridades estadounidenses en una presentación ante la comisión de transporte y turismo del Parlamento Europeo el pasado lunes.

La postura dura de Europa es un duro golpe para las esperanzas de Boeing de un rápido retorno al servicio del 737 Max, y también es una ruptura significativa con la práctica internacional establecida de los reguladores de aviación que aceptan los estándares de los demás.

Un portavoz de la FAA dijo que tenía “una relación transparente y de colaboración con otras autoridades de aviación civil mientras continuamos nuestra revisión de los cambios en el software del Boeing 737 Max“.

Nuestra primera prioridad es la seguridad, y no hemos establecido un cronograma para cuándo se completará el trabajo. Cada gobierno tomará su propia decisión de devolver la aeronave al servicio, en base a una evaluación exhaustiva de seguridad“.